Un pequeño extracto

(·I·)


Por pura inercia, me acerqué al espejo y extendí mi diestra hasta tocar su fría superficie. ¿Quizás seguía soñando? Pensaba que de ser así, ojalá nunca despertara pues, pese a que las gotas de agua se deslizaba por mis rizos, manchándome la cara e incluso, llegando a entrometerse en mi campo de visión, el muchacho continuaba allí, mirándome y sin moverse ni un ápice.

Entonces, dedicándome una sonrisa se giró, mirándome de soslayo para dirigirse a la derecha, justo hacia la habitación de mis padres y, por puro instinto me giré, dispuesta a abalanzarme sobre él sin saber siquiera el por qué.

Resultaba irónico: un desconocido deambulaba por mi casa… y yo, sólo pensaba en detenerle para seguir mirándole. Era extraño; pero muy dentro de mí, sentía que conocía a ese muchacho. 

0 comentarios:

Publicar un comentario

Hi, hi, Dreamer! Antes de que cierres esto, ¿no quieres dejarme tu opinión al respecto? Comentar una entrada te llevará pocos minutos y con tu contribución conseguirás no solo que mi humilde hogar crezca… ¡sino que también me alegrarás el día!

Te pido respeto y, por favor, ahórrate dejar cualquier link o publicidad. Si quieres más información sobre este aspecto, clica aquí para saber acerca de la política de este Blog.