Un pequeño extracto

(·III·)



A medida que mis pasos se adelantaban, mis oídos prestaron atención al sonido del romper de unas olas que, iba haciéndose cada vez más intenso, mientras que, por el contrario, fui comprobando como toda vegetación disminuía de repente. ¿Quizás me encontraba próxima a la costa? Fuera como fuere, el tramo de piedrecillas se interrumpió a dos metros de una especie de claro circular donde quedaban innumerables de aquellos brotes sin abrir. Enlazado al lugar, quedaba una larga escalinata de piedra que llegaba hasta la parte zaga de una especie de palacio…; sin embargo, y pese a que mis ojos tardaron en apartarse del imponente edificio, mis pasos fueron a parar a la zona orientada al oeste del mismo, donde una balaustrada de ónice rodeaba un acantilado desde el cual, podía observarse un amplio océano oscurecido por la nocturnidad.
- Esto…, esto no puede ser real… - susurré, queriendo convencerme a mí misma de las palabras pronunciadas.

Sin embargo, el aire fresco y húmedo, procedente del mar, al igual que los múltiples y distintos aromas, en los que pude regocijar mi olfato, lo eran. Pero también sabía de primera mano que si aquello era un sueño, mi propia mente me engañaba, haciéndome creer que todo cuanto se pusiera ante mí… resultara real; pese a las impresiones que pudiera tener.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Hi, hi, Dreamer! Antes de que cierres esto, ¿no quieres dejarme tu opinión al respecto? Comentar una entrada te llevará pocos minutos y con tu contribución conseguirás no solo que mi humilde hogar crezca… ¡sino que también me alegrarás el día!

Te pido respeto y, por favor, ahórrate dejar cualquier link o publicidad. Si quieres más información sobre este aspecto, clica aquí para saber acerca de la política de este Blog.