Yo Confieso…#3


Yo Confieso…, que a veces soy "algo" ermitaña.


Sí, me considero ermitaña: una ermitaña que para crear y desplegar sus su arte necesita de su privacidad, del silencio, de la nada…, porque en ellos hay algo que me tranquiliza, que suaviza mis sentidos, que inspira a mi alma a la hora de ponerse manos a la obra.

Desde nunca he tenido intimidad para con mis cosas. Siendo pequeña he venido compartiendo habitación con mi hermana mayor; pero no solo una habitación donde dormíamos las dos juntas, sino otra, en la que ambas hacíamos los deberes, escuchábamos música, jugábamos y nos reuníamos con nuestras muy diferentes amistades…, algo así como una sala llena de trastos, no solo nuestros, sino de todo en particular. Con el paso de los años se ha ido remodelando en numerosas ocasiones, mi hermana se independizó y durante unos cortos nueve meses, tras las últimas obras, pude tener esa habitación y la que empleaba para dormir, únicamente, para mí sola. ¡Los mejores y más productivos meses que he tenido!

Tengo que reconocer que el no tener a nadie a mi alrededor ayuda a que trabaje mucho más, que me pueda introducir con más facilidad en lo que escribo y que además me da cierto sosiego, poco común en la sociedad que vivimos actualmente, tan ajetreada y llena de complejidad; sin embargo, también sé que no siempre voy a tener la posibilidad de gozar, siempre que quiera, de este caprichoso deseo de tener para mí cierto espacio donde desplegar lo mejor de mi creatividad. Aunque, a un mismo tiempo, soy plenamente consciente de que intentar escribir con el murmullo del heavy metal de mi hermano menor de fondo tampoco es una delicia, aún cuando yo disponga de mis auriculares a todo volumen y con los mejores repertorios de Beethoven, Chopin y Tchaikovski en ellos.

¿Conclusión? Que tal y como le ocurrió a mi hermana, únicamente podré disponer de un reducido espacio para mí una vez me independice, y que hasta entonces tendré que buscarme unos auriculares que silencie todo lo que tenga a mi alrededor e intensifiquen el sonido que salga de ellos para que continúe creando mis mundos de palabras, papel y tinta. ¡Al mal tiempo, buena cara...! O como suelo decir: "para la música de estruendo, subir el volumen de lo estupendo."

5 comentarios:

  1. A mí me ocurre igual, incluso he llegado a jugar con ello a fabularlo e incluirlo, entre líneas, en lo que humildemente escribo. Imagino que escribir es poder es tirar de un hilo muy fino y se necesita concentración para no perderlo. Como enhebrar una aguja. El silencio es maravilloso…
    Te dejo algo para que te inspire, y creo que rezuma silencio, y algo más…

    Dale una oportunidad y míratelo entero, solo son cinco minutos:

    http://www.youtube.com/watch?v=AVJOQG_bpQM


    Por cierto, no me ha salido esta entra en las actualizaciones en mi blog. Y eso que te sigo.
    Voy a arreglarlo…

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  2. La mente y situación de algunos escritores suele llegar a solaparse en ocasiones, a decir verdad, y eso me hace coincidir contigo. Yo requiero de un mínimo de calma y estabilidad para dar forma a lo que escribo..., si es que me importa la calidad final del proyecto, claro., que es casi siempre. Pero en algunos momentos una tiene que apechugar con lo que sea y ensordecerse con música u otra clase de sujestiones para dejar de oír lo que hay en derredor, así como también dejar de estar en donde una se encuentra para viajar lejos.

    Esto me hace recordar una cita de una ensayista española, que decía así y con razón: "Escribir es defender la soledad en la que vivo." Quizás porque nadie más que el escritor, en sí mismo, puede comprender al detalle la complejidad de sus obras.

    PD: Impresionante trabajo el del señor Fukahori, sin duda, y la música casa a la perfección con su obra.
    Muchísimas gracias por compartir el video y comentar: desde siempre me han venido gustando esta clase de espectáculos y es que la paciencia es una virtud a tener en cuenta, y para muchos oficios.

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  3. Yo soy ermitaña o antisocial, como me gusta llamarme. Me encanta leer en silencio pero en casa imposible, y eso que mi hermana se independizó ya... pero mi madre no para de gritar, hablar, la tele siempre alta, los perros ladrando... y que conste que amo a mis perros pero... hay momentos que no no escucho ni a mis pensamientos y así no se puede disfrutar nada... El día que estoy sola en casa es una gozada *_* Pero hace mucho que no escribo nada... es que ni cuando duermen me dejan... roncan de una manera... y ya no es por cerrar las puertas y ponerse los cascos... es que a las 8 ya están los ruidos y... la falta de sueño me lleva pasando factura una temporada... ains ojalá encuentre pongo un remanso de paz o me volveré loca >.<

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  4. Te entiendo Siriax2, y es que el silencio es un privilegio que no todos saben apreciar y, lo peor de todo, es que encima se empeñan en no dejarlo estar. Para algunos es una carga, pero para otros una bendición difícil de encontrar.

    En mi caso, siempre espero a la noche para escribir y profundizar en mis escritos; aunque eso me quite horas de sueños, prefiero invertirlas cuando los demás duermen de madrugada.

    ¡Gracias por comentar y aguanta el chaparrón! >_< Es lo que nos queda.

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  5. Me gusta lo q escribes. Prefiero q ermites a q conglomeres, sigo tu blog

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