Microrrelato


(¯`•. Metamorfosis.•´¯)


Escuchar el bullicio desde el graderío, a través del eco de los pasillos que daban al escenario, recreaba una sensación de opresión en mi pecho que me obligaba a mantener bien sujeto el bajo eléctrico, por el mástil, al casi percibir ese hormigueo en los dedos que amenazaba con hacerlo estrellar contra el suelo. Sin embargo, y aún ante la sujeción de la correa que lo aseguraba a mí mediante un cruce por delante del pecho, el presentimiento de que mi instrumento fuera a precipitarse hacia abajo seguía allí, sólido como una roca e insistente como un mosquito que es incapaz de dejarte dormir.
Percatándose de la tensión sobre mis hombros, Alex me dio una palmada sonriendo justo cuando, allí fuera, nos anunciaban y el público clamaba por nuestra presencia.

- ¡No es hora de ser tímido! 


Y allí, cuando comenzamos a avanzar por la pasarela hacia donde las luces cegaban, sentía que a cada paso mi corazón se henchía de orgullo, mi respiración se sosegaba y mi naturaleza mutaba. Dejando atrás al reservado Jekyl, me volqué de lleno en el osado Sr. Hyde para fundirme con naturalidad con cada acorde, nota y estrofa a interpretar en aquella hilarante noche.



|| Este ya es el segundo microrrelato que confecciono en mi aprendizaje autodidacta.
 
En un principio fue presentado a un modesto concurso; pero al no salir ganadora del mismo me decidí a dejarlo aquí, en mi humilde rincón literario, para que pasara a formar parte de mi sección de relatos.

He de reconocer que no tiene tanto gancho como pudo haberlo tenido el de “El Acólito de la Verdad”, cuya emotividad encogió el corazón a más de uno; pero como a ese hijo que representa la oveja negra de la familia, a este tipo de relatos se les quiere de la misma forma que al resto por ser de tu propia cosecha.

Pese a no salir con el dinero del concurso al que lo presenté, (que lo habría necesitado, sea todo dicho), me alegró saber que el primer premio fue más que merecido a la persona que se lo llevó y que, su trabajo, me dejó sin aliento. 

La cuestión, en esta clase de certámenes es probar suerte y presentarse sin esperar nada al final. Al fin y al cabo, ya habrá tiempo para ganar algo en el futuro.||

4 comentarios:

  1. Me encanta, siempre me he preguntado cómo se tiene que sentir un artista antes de la función.
    Acabo de encontrar tu blog, te sigo:)
    Pásate por el mío si quieres, besos!!

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    1. Y si hubieran sido más de doscientas palabras la descripción de sensaciones se hubiera extendido mucho más; pero celebro que te agrade.

      ¡Ya nos leeremos, campanilla! :3

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  2. Pues me ha gustado mucho, una perfecta captación de los nervios escénicos ^^
    Pero bueno, lo importante es no desanimarse por no ganas, ya habrá más certámenes
    Un beso!

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    1. Sí, si certámenes hay muchos...: lo que me fastidió fue no poder pagarme mis vacaciones con el dinero del premio; pero ya habrá más.

      ¡Celebro que te haya gustado! Gracias por pasarte ^-^

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