Society News #2




La extensa carta del menú le fue abriendo el apetito, e incluso los postres tenían la excelente apariencia que invitaba a la degustación inmediata; no obstante, tan inmersa estaba en tener el pedido claro en sus pensamientos, que no se percató del tintineo de la campanilla, que provino de la puerta del local al abrirse y cerrarse, ni de la presencia que, a continuación, se aproximó a ella con aire titubeante y..., de hecho, casi cohibido. 

Cuando por fin estuvo lista para pedir, alzó la mirada y captó la atención de una de las camareras; sin embargo, cuando aquella joven pelirroja, pálida y pecosa desvió su mirada hacia la sombra que se proyectó tras la morena, ésta se giró arrugando el entrecejo.



Congelada, su única reacción fue la de separar sus labios y abrir los ojos, dejándolos como platos.
- ¿Qué coño haces tú aquí, Harington?

Aquel hombre alto, corpulento, enchaquetado, de ojos azul claro y moreno; aunque rapado al uno, la miró con sumo pasmo; pero no sorprendido de verla, sino de cómo la había abordado de semejante modo.
- Joder, Stel ¿así me saludas? – Pudo decir él, perplejo, antes de abrir los brazos y hacer el amago de sonreír.

Ella apenas se lo pensó demasiado y le estrechó en un fuerte abrazo, casi saltando de su asiento para hacer mutar su expresión a la de una profunda y súbita alegría: una que de haberla presenciado algún compañero de su oficina no hubiera podido dar crédito a lo que sus ojos hacían llegar a su cerebro…, y con razón. Desde su llegada, Stella acostumbró a ostentar una imperturbable seriedad y ahora…, ahora tan solo se permitió ser tal y como siempre fue en el pasado, al menos por unos breves momentos. 

 No obstante, ese efímero instante de felicidad no duró demasiado y enseguida los sentimientos que creyó olvidados, enterrados en una adolescencia muy lejana, retornaron a ella; pero no de cualquier manera, de hecho lo hicieron con más fuerza que nunca: todo por la sola presencia del fornido ex marine.
- Hank, te creía aún en Nueva York. – Le confesó, sin fingir el alivio que transmitían en realidad sus palabras, mientras se separaba lentamente del curtido hombre para restar en pie aún, con los ojos  sobre los de su contrario.

Aunque, lejos de mantener el contacto visual, al escuchar sus palabras Harington desvió su mirada, con cierta pesadez y una mueca escondida en la comisura derecha de sus labios: un gesto que ella entendió a la perfección.
- Aún sigues de servicio. – Expuso entonces en un susurro, emulando lo que sus pensamientos la incitaban a pensar. – Pero,… - Prosiguió, entrecerrando sus ojos para escrutar el silencioso mensaje velado que Hank Harington le estaba dando a entender. –… si la agencia te ha mandado a ti significa que has estado tras su pista, ¿no? Significa que después de todo este tiempo, le has encontrado, ¡¿no?!.

Dicha premisa revoloteaba en su cabeza, incapaz de encontrar reposo alguno, en tanto su sangre le hervía ante la sola posibilidad de capturar a aquel hombre.
- ¡Joder, Hank, dime algo! ¡Cualquier maldita cosa,  por el amor de Dios!

Su exasperación la llevó a aquel extremo; pero ahora, con un solo objetivo a abatir, su atención se mantuvo sobre la del hombre en tanto el resto de miradas restaba en ellos. Mientras el silencio se limitó a reinar en derredor, solo quebrado por el chisporroteo del aceite en una freidora lejana, y que posiblemente se encontraba en las cocinas del establecimiento, la tensión aumentaba al caer segundo tras segundo. Sin embargo, ella apenas tenía tiempo para reorganizar su cabeza sobre todo aquello y, a un mismo tiempo, percatarse del espectáculo que estaba protagonizando… 


|| Hi, hi! Ya está aquí la continuación del primer microrelato. He de recordaros que esta serie que he creado está protagonizada por uno de mis personajes originales, al que le tengo muchísimo cariño (como se lo tengo a todos, para variar.)

Es una serie de relato cortos que iré sacando por entregas/capítulos, de tanto en tanto y que, en un principio, no creo que tarde demasiado en terminar, tanto para no hacerlo aburrido como para que no pierda esa sensación de dejar información en el aire: información de la que sois libres para especular, por supuesto.
 
Espero que lo disfrutéis, tanto como yo lo he hecho con su creación. || 
 ¡Un saludito!

2 comentarios:

  1. ¡Genial! ¡Stella ha vueltoooo! Y además con un amigo, aunque parece ser que ha traido consigo algo del pasado muy, muy doloroso. Por cierto, me ha gustado mucho el encuentro de los dos agentes, esa amigabilidad con la que se han saludado.

    Espero impaciente el siguiente relato, gracias por subirlo.

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    1. Hi, hi, Xio! Celebro que te haya gustado. Como ya sabes, me encanta poner el dedo en la yaga siempre que puedo y, obviamente, en el caso de Stel no iba a ser menos.

      ¡Y gracias a ti por nutrir a mi blog de tu opinión, linda!

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